Los tiempos en la dirección de la cura

By rk


Lic. Rosa Aksenchuk – Psicoanalista. Licenciada en Psicología. Universidad de Buenos Aires.
Editora Asociada de la Revista Observaciones Filosóficas http://www.observacionesfilosoficas.net. Directora de Psikeba, Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales © 2007. Buenos Aires http://www.psikeba.com.ar/.

Coordinadora de Arès Atención Psicológica: http://www.arespsi.com.ar

 


Lic. Rosa Aksenchuk – Psicoanalista. Licenciada en Psicología. Universidad de Buenos Aires.
Editora Asociada de la Revista Observaciones Filosóficas http://www.observacionesfilosoficas.net. Directora de Psikeba, Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales © 2007. Buenos Aires http://www.psikeba.com.ar/.

Coordinadora de Arès Atención Psicológica: http://www.arespsi.com.ar

 


Lic. Rosa Aksenchuk – Psicoanalista. Licenciada en Psicología. Universidad de Buenos Aires.
Editora Asociada de la Revista Observaciones Filosóficas http://www.observacionesfilosoficas.net. Directora de Psikeba, Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales © 2007. Buenos Aires http://www.psikeba.com.ar/.

Coordinadora de Arès Atención Psicológica: http://www.arespsi.com.ar

 


Lic. Rosa Aksenchuk – Psicoanalista. Licenciada en Psicología. Universidad de Buenos Aires.
Editora Asociada de la Revista Observaciones Filosóficas http://www.observacionesfilosoficas.net. Directora de Psikeba, Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales © 2007. Buenos Aires http://www.psikeba.com.ar/.

Coordinadora de Arès Atención Psicológica: http://www.arespsi.com.ar

 


Lic. Rosa Aksenchuk – Psicoanalista. Licenciada en Psicología. Universidad de Buenos Aires.
Editora Asociada de la Revista Observaciones Filosóficas http://www.observacionesfilosoficas.net. Directora de Psikeba, Revista de Psicoanálisis y Estudios Culturales © 2007. Buenos Aires http://www.psikeba.com.ar/.

Coordinadora de Arès Atención Psicológica: http://www.arespsi.com.ar

 

La dirección de la cura implica también una lógica de los tiempos. Cuando el paciente no hizo un recorrido suficiente en relación al Otro primordial, avanzar en la revisión de la père-versión (ir más allá del padre) de la cual puede el sujeto, como en muchos casos quejarse en primera instancia, es sin embargo, conducirlos a que queden atenazados en una posición de angustia y depresión extrema, en la medida que este tiempo de intervención desconoce el valor también propiciatorio, paradójico, de esa père-versión. No olvidemos que permite que el sujeto quede separado, protegido del goce del Otro primordial.

 

Por lo tanto, en un primer momento, las intervenciones deberían permitir situar en primera línea las referencias al saber materno, al goce incestuoso. Cuando esa relación puede desplegarse en el análisis, el segundo tiempo puede entonces ser abordado.

 

Esto es solidario con lo que dice Lacan acerca de la cuestión de Ir más allá del padre, es ir más allá de las fijezas, de la identificación con los rasgos del padre. Para que un sujeto pueda prescindir del padre, primero tiene que haberse analizado bastante tiempo, haber interrogado mucho al Otro materno. Se puede prescindir a condición de haberse servido de él, pero para haberse servido del padre es necesario haberlo tenido en el análisis, sea el padre bueno o malo, poco o mucho, operante – no operante, el padre laissezfaire de Dora o el padre tímido o cómplice del pequeño Hans.

 

El corte abrupto con el padre puede conducir a  melancolizaciones o impulsiones, pasajes al acto, etc. Por ello, también, ante un fuerte impacto de lo real, como aquellos pacientes que acuden a su primera consulta con un grado de angustia muy marcado, pacientes muy caídos de Otro o que en su relato se decanta que el Gran Otro no lo sostuvo o sostiene demasiado, u aquellos pacientes que se presentan relatando algún pasaje al acto; habrá que restaurar un cierto orden imaginario que facilite entrar en análisis, y no obstinarse en analizar. Habrá que pensar en ciertas maniobras que rehagan un cierto contexto imaginario que facilite el inicio de la tarea.

 

Ya decía Freud que cuando hay mucha angustia no se puede analizar. Cuando predomina lo real, hay que buscar cómo modular la angustia. Para eso, a veces resulta útil restituir ciertos parámetros imaginarios, para que lo simbólico encuentre condiciones apropiadas para poder operar.

Escribe un comentario